Trata de personas: Mayra Bastos sale en libertad tras 22 meses de cárcel

La mujer que llegó a 'La Pampa' en búsqueda de mejores oportunidades y -como muchas- solo encontró infelicidad, salió en libertad. Ahora afrontará un nuevo proceso judicial, para demostrar que no es una tratante sino una víctima de este delito.

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Imagen referencial. Fuente: Ministerio del Interior.

La noche del martes 16 de octubre del 2018 será recordada como el fin de un periodo de padecimiento y frustración en soledad para Mayra Bastos García, luego de pasar los últimos 22 meses encarcelada en el penal San Francisco de Asís de Puerto Maldonado.

De acuerdo a las pruebas mostradas por la abogada Elizabeth Fernandez, Mayra fue sentenciada por un delito que no cometió y con ello -además-  dejó en evidencia la necesidad de las autoridades de buscar sentencias por el delito de trata de personas, sin detenerse a analizar las diferencias y contexto de cada caso.

Como se recuerda, para lograr la liberación de Mayra su abogada tuvo que solicitar la anulación de la primera sentencia que la dejaba como cómplice secundaria del delito de trata de personas y con ocho años de prisión efectiva(leer más). El 11 de octubre, se declaró fundada esta petición; la razón: existieron varias irregularidades en el proceso previo a la sentencia.

La primera correspondía a la manifestación policial de dos jóvenes que denunciaron ser víctimas de trata de personas en el prostibar “Casablanca”, ubicado en ‘La Pampa’, Madre de Dios. Ante la Policía sindicaron a una mujer de nombre “Sandra” como la responsable. Los efectivos llegaron al local montando un operativo. Mayra indicó ser la encargada de caja; pese a no ser identificada por las denunciantes como la tratante, fue detenida.

No fueron las únicas pruebas. Tal como investigó el periodista Gabriel Arriarán, director del portal de investigación Frontera Pirata, Mayra trabajó tres semanas antes de su detención como dama de compañía y fue identificada como víctima de trabajo forzoso. La información la pudo contrastar en los formularios llenados en una campaña promovida por PromSex en ‘La Pampa’ (Leer más).

Un nuevo comienzo

Mayra es una madre soltera que llegó desde Lima a ‘La Pampa’, como tantas otras, en busca de un mejor futuro para sus hijos. En esa travesía halló la infelicidad disfrazada de oportunidades y en lugar de construir bellos recuerdos junto a sus hijos encontró -alejada a cientos de kilómetros de ellos- noches grises en el penal San Francisco.

Sin embargo, en medio de esa tempestad descubrió solidaridad en mujeres que compartían situaciones similares y quienes, una vez conocida la noticia de su liberación, se alegraron y entristecieron al mismo tiempo, una ambivalencia causada por la despedida de una compañera que lloró junto a ellas en noches infinitas, pero también de aquella amiga que se reencontrará con sus hijos.

“La mayoría (internas) se emocionó y alegró”, cuenta una emocionada Mayra sobre la despedida de sus excompañeras, quienes antes de que se marchara le dejaron una tarea: “todas las chicas que están por trata de personas me piden por favor que hable con la prensa y consiga lo necesario para  demostrar la inocencia de todas; porque detrás de cada chica hay una historia: tienen hijos, una vida”.

Lo primero que recibió Mayra al cruzar la puerta del recinto que la albergó desde el 27 de noviembre de 2016, fue el abrazo de su abogada y las sonrisas de las representes del colectivo “Ni una menos” y la atónita mirada del único periodista presente que fue a cubrir su liberación.

Después de agradecer el recibimiento espontáneo mientras trataba de contener su alegría, se comunicó con sus hijos a través de una vídeollamada. Intentó luchar para proyectar fortaleza frente a ellos, pero sucumbió y su sonrisa, la que no dejó de acompañarla durante esos minutos, empezó a humedecerse.

“Estar después de tanto tiempo con mis bebés, es algo grandioso. Es un gran regalo de Dios”, declara Mayra con la voz entrecortada al finalizar la comunicación. Sin embargo, espera pronto estar con ellos, junto a su madre y abuela, pues “abrazarlos es diferente”.

Situación legal

Mayra aún no es declarada inocente. Si bien quedó nulo el proceso anterior, se tendrá que abrir un nuevo juicio y con otro colegiado. No obstante, la abogada Elizabeth Fernández tiene confianza en demostrar la inocencia de su patrocinada.

Mientras se desarrolle el nuevo juicio Mayra deberá quedarse en Puerto Maldonado, bajo un régimen de conducta. Esto implica no poder viajar a Lima, ciudad donde se encuentran sus hijos y demás familiares. Pero, aun con esta situación a cuestas, afirma que “no me voy a retractar, soy inocente y lo voy a demostrar con la fuerza que me dan mis hijos”.

WBR

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