martes 24/11/20

La voz y la pluma: Una mirada a Bolivia, ¿ejemplo a seguir?

No soy un especialista en política internacional, lo que me convoca es como vecino fronterizo de la hermana Bolivia realizar un análisis de lo que sentimos y muchas veces he visto en las continuadas visitas a los pueblos fronterizos del hoy Estado Plurinacional de Bolivia.

Los que peinamos canas y hemos pasado los sesenta años, recordamos los grandes lazos de amistad con Bolivia, ya sea en el campo comercial, social y deportivos, nunca tuvimos problemas para ir río abajo durante tres a cuatro días y llegar al Beni, a la hermosura de Riberalta, o esperar con ansias las embarcaciones que tardan cinco a seis días en surcar el río Madre de Dios.

Era toda una fiesta disfrutar del charqui, del queso y otros productos propios de Bolivia, envidia sana a las grandes extensiones de sus chacos (chacras) llenos de ganado vacuno. Años más tarde, en la década del 80 era por vía terrestre, usando el paso de San Lorenzo-Extrema y esta vez era Pando y la Perla del Acre Cobija. Era una Bolivia -pese a las riquezas naturales- pobre, sin servicios básicos elementales, y falta de vías terrestres.

También con problemas políticos y golpes de Estado. En fin, múltiples inconvenientes propios de países pobres y populismo militar. Hoy es otra Bolivia que, de la mano de Evo Morales, que logró unir la gobernabilidad como institución con las culturas originarias. Si recordamos a los Ayllus y Markas del Qullasuyo, fortaleciendo, reconstruyendo el movimiento de la identidad indígena como organización, ampliando el repertorio de los movimientos indígenas bolivianos, y negociando los límites de la política de descentralización de Bolivia. Esto en el Perú, dice el Sociólogo Hugo Neyra, no sería (1) “ni soñando”.

Evo Morales se planteó como plataforma de desarrollo incluir “la reactivación de las estructuras Andinas de producción, basados en las estructuras socio políticas de producción en el ayllu”, y normas culturales indígenas del “ayni, mink’a y choqo” (reciprocidad y trabajo colectivo). El CONAMAQ (Consejo de Ayllus y Markas del Qullasuyo) también insiste en los derechos territoriales como base para el desarrollo económico, la exportación de productos con valor-agregado, agricultura ecológicamente sustentable, y el acceso a una educación culturalmente apropiado en todo nivel.

Mientras las propuestas del movimiento de los ayllus no critican al neoliberalismo, sistemáticamente ellos enumeran el colonialismo, la negligencia y la dominación oligárquica como las causas de sus problemas de desarrollo. También hacen un llamado para parar la importación de productos que los ayllus podrían producir; una versión localizada de sustitución de importaciones evidentemente opuesta a la ortodoxia del neoliberalismo (Estudios realizados por Gobernabilidad e identidad: indigeneidades transnacionales en Bolivia) (2)

La pregunta es por qué ganó Luis Arce Catacora, este economista de 57 años, quien fue Ministro de Economía. La respuesta puede verse desde muchas aristas, pero a mi modesto entender significa que buena parte de los bolivianos pretenden volver a la senda del progresismo, marcada por los años en las que estuvo en la presidencia Evo Morales.

Otra mirada  marca el retorno al poder del Movimiento al Socialismo (MAS), un año después de la renuncia de Evo Morales en medio de una convulsión social y acusaciones de fraude electoral. En efecto, el triunfo de Arce es positivo para la región, pero no por el hecho de que haya ganado él, sino porque se han dado muestras de un proceso electoral tranquilo, que demuestra de alguna manera la robustez de la democracia boliviana, que durante un tiempo estuvo cuestionada y generó un ambiente de altísima polarización y mucha expectativa en la región.

Las noticias que recibimos horas después de las elecciones daban cuenta que la presidenta transitoria de Bolivia la amazónica Jeanine Áñez (San Joaquín Beni) y el propio candidato Carlos Meza, rival directo en la contienda, reconocieron la victoria de Arce, asegurando que se trata de un triunfo contundente. Ellos habían garantizado la transparencia  en los comicios con la supervisión de varios organismos internacionales, y los mismos candidatos se habían comprometido previamente a respetar los resultados.

Quiero terminar felicitando al pueblo boliviano por su madurez. Tuvieron una participación récord del 87 % de los votantes registrados, según indicó el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero. “Es uno de los porcentajes más altos de la historia democrática nacional”, agregó. Éxitos para el economista Luis Arce Catacora,  formado en la estatal Universidad Mayor de San Andrés en La Paz, que hizo una maestría en la universidad británica de Warwick, trabajó 18 años en el Banco Central, donde ocupó diversos cargos, y fue ministro de Economía y Finanzas casi todo el periodo de Evo Morales, con una pausa de 18 meses. Tiene un perfil más tecnócrata que político.

Bajo el mandato de Morales y con su gestión como ministro, Bolivia elevó su Producto Interno Bruto de 9500 millones de dólares anuales a 40.800 millones y redujo la pobreza del 60% a 37%, según datos oficiales. Padre de tres hijos, Arce nació el 28 de septiembre de 1963 en La Paz, en el seno de una familia de clase media. De  padres profesores, Bolivia y bolivianos necesitan encontrarse con la Paz para seguir con su desarrollo.

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  1. Hugo Neira Samanez (Abancay, 24 de junio de 1936) es un historiador, sociólogo, periodista, ensayista y docente universitario peruano.
  2. * Profesor de Ciencia Política de la Universidad de Hobart y William Smith, EE.UU.

** Senior Lecturer en Geografía de la Universidad de Cambridge, Reino Unido.

*** Senior Lecturer en Geografía de la Universidad de Newcastle, Reino Unido.

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