Tres emprendimientos amazónicos convierten la conservación de abejas en oportunidades para Madre de Dios

Foto: Radio Madre de Dios

David Durán y Sixto Cruz desarrollan iniciativas orientadas a la conservación de abejas nativas y al meliponiturismo en Madre de Dios. Luis Tayori, mediante prácticas culturales vinculadas al manejo de estas especies, contribuye además a mantener viva la cultura del pueblo Harakbut frente a las amenazas que afectan al territorio amazónico.

En Madre de Dios, tres emprendedores han convertido la conservación de la biodiversidad y la cultura amazónica en el eje de sus iniciativas. David Durán Yapura trabaja en la crianza y reproducción de abejas nativas sin aguijón; Sixto Cruz Astudillo impulsa un emprendimiento de meliponiturismo; y Luis Tayori, fundador de Ori´Numba, rescata abejas de zonas deforestadas y desarrolla una propuesta turística vinculada con la cultura del pueblo Harakbut.

Sus experiencias muestran cómo los conocimientos locales y el emprendimiento pueden contribuir a proteger especies y tradiciones, al mismo tiempo que generan nuevas formas de relacionamiento entre las comunidades, los visitantes y el territorio.

El meliponiturismo es una modalidad de turismo vinculada a la meliponicultura, es decir, a la crianza y conservación de abejas nativas sin aguijón. La experiencia permite que los visitantes conozcan de cerca las colmenas, aprendan sobre las características de estas especies y su importancia para los ecosistemas amazónicos y, en algunos casos, observen su manejo y prueben la miel que producen. De esta manera, la conservación también se convierte en una herramienta de educación ambiental y de acercamiento a la biodiversidad local.

Foto: Difusion

Rescatar abejas antes de que desaparezcan

Desde Ori´Numba, Luis Tayori actualmente trabaja con tres especies de abejas nativas que son rescatadas de zonas afectadas por la deforestación. Su iniciativa busca evitar que estas colonias desaparezcan cuando el bosque es destruido y ofrecerles una segunda oportunidad.

“Antes de que los mineros las tumben, prefiero que estén aquí y darles una segunda vida”, expresa Tayori a Radio Madre de Dios.

Para el emprendedor indígena Harakbut, la conservación de las abejas forma parte de una visión más amplia de protección del territorio y de los conocimientos amazónicos. Las especies rescatadas son trasladadas y manejadas en un espacio donde pueden continuar desarrollándose.

Meliponiturismo: conocer las abejas nativas sin aguijón

Otra experiencia de conservación se desarrolla en Meliponiturismo Widi Da, emprendimiento liderado por Sixto Cruz Astudillo y vinculado a la Asociación de Operadores de Desarrollo Turístico de Bajo Tambopata.

La iniciativa surgió ante la necesidad de ofrecer a los visitantes una experiencia relacionada directamente con la biodiversidad amazónica. En lugar de observar animales en espacios convencionales, los turistas pueden conocer las abejas nativas de la región, acercarse a sus colmenas y aprender sobre su importancia ecológica.

Foto: DIRCETUR MDD

 

“Queríamos hacer un espacio donde el turista pueda venir y ver abejas nativas de nuestra Amazonía, que no tienen aguijón, y pueda tocarlas, olerlas y probar su miel”, explica Cruz.

El emprendimiento tiene poco más de tres años y enfrenta el desafío de atraer a más visitantes. Según Cruz, uno de los principales obstáculos es el temor de algunos turistas a las picaduras, pese a que las especies que se manejan son abejas nativas sin aguijón.

Por ello, el emprendimiento trabaja en estrategias de difusión mediante redes sociales y una página web para explicar mejor la experiencia y sus características.

Más de 20 años conservando abejas nativas

David Durán Yapura desarrolla una experiencia más prolongada en el manejo de abejas nativas. Su trayectoria comenzó con la apicultura en 2003 y posteriormente se inició en la meliponicultura, primero de manera empírica y luego con un manejo más especializado.

Actualmente cuenta con tres meliponarios, donde conserva diversas especies de los géneros Melipona y Trigona.

Su trabajo se desarrolla junto con su esposa e hijos y se concentra en la reproducción y multiplicación de colonias.

“Creo que ya estamos más de 20 años”, recuerda al hablar de su experiencia en esta actividad.

A diferencia de la producción de miel convencional, la meliponicultura genera cantidades más reducidas. Durán realiza principalmente una cosecha anual y destina la producción al consumo familiar y a pedidos de personas conocidas.

Sus meliponarios se encuentran en zonas donde todavía existe cobertura boscosa y poca actividad agrícola, lo que reduce la exposición de las abejas a pesticidas y otros productos químicos.

Foto: Difusion

Conservación que nace desde el territorio

Las experiencias de Tayori, Cruz y Durán tienen características diferentes, pero comparten una misma preocupación: proteger elementos propios de la Amazonía desde iniciativas impulsadas por sus propios habitantes.

Mientras unos rescatan abejas de zonas amenazadas por la deforestación, otros desarrollan experiencias turísticas para acercar a los visitantes a estas especies o trabajan para mantener vivos los conocimientos y la identidad cultural de un pueblo indígena.

En los tres casos, la conservación deja de ser una actividad separada de la vida cotidiana y se convierte en parte de emprendimientos que buscan generar conciencia y oportunidades desde el territorio.

El trabajo de estos emprendedores también evidencia los desafíos que enfrentan las iniciativas locales: la falta de financiamiento, la necesidad de mejorar la promoción turística y la amenaza permanente de actividades como la deforestación, la minería y el uso de productos químicos.

Sin embargo, sus experiencias muestran que la protección de la biodiversidad puede encontrar nuevas formas de desarrollarse cuando se articula con los conocimientos locales, el turismo y la identidad cultural.